El entrecot es un corte noble con jugosidad y un sabor profundo que conquista paladares. Este es ideal para quienes buscan una experiencia gastronómica sin complicaciones.
El entrecot es un jugoso corte de carne que hace que una cena cualquiera se sienta como si estuvieras comiendo en un restaurante refinado, pero con guarnición criolla.
Hoy te explicamos qué es, cómo cocinarlo sin arruinarlo, cómo combinarlo, y cómo llevarlo de la carnicería a tu plato sin perder ni un gramo de jugosidad.
¿QUÉ ES EL ENTRECOT?
El entrecot es un corte de carne de res que se obtiene del costillar, específicamente de la parte entre las costillas. Técnicamente, es un rib-eye sin hueso, pero más delgado, por lo que se cocina más rápido y exige precisión quirúrgica en la sartén.
En francés, “entrecôte” significa literalmente “entre costillas”. Y aunque suene refinado, este corte es puro músculo bien marmoleado con grasa sabrosa: una verdadera delicia.

¿CÓMO COCINAR ENTRECOT SIN DAÑARLO EN EL INTENTO?
Este corte no perdona errores. Es delgado, jugoso y si lo sobrecocinas puede salir bastante mal. La clave está en el fuego alto, el tiempo corto y la confianza de quien sabe lo que está haciendo.
Necesitas una sartén muy caliente, preferiblemente de hierro fundido. El entrecot va directo al calor y se sella sin compasión: un par de minutos por cada lado y nada más.
No lo muevas, no lo aplastes, no lo pinches. Solo espera a que ese dorado perfecto aparezca solo. Cuando esté listo, lo sacas y lo dejas reposar unos minutos para que sus jugos se asienten. Y si puedes, sírvelo en término medio: es ahí donde canta.

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ENTRECOT DE TERNERA AL VINO TINTO CON GUARNICIÓN ASADA
Clásico, elegante y con sabor a domingo en familia. Esta receta es una sinfonía de sabor: entrecot dorado, verduras al horno, salsa de vino tinto reducida al punto justo. Cocina esto y serás la leyenda de tu casa.
Solo necesitas un kilo de entrecot de ternera, mantequilla, chalotes bien picados, un diente de ajo, una rama de romero y un vaso de vino tinto decente. También te hará falta caldo de pollo casero, pimientos rojos, papas pequeñas, aceite de oliva, sal, pimienta y un poco de perejil fresco para darle el toque final.
Primero se hace la salsa. Sofríes los chalotes y el ajo en la mantequilla, dejas que se doren un poco y agregas el vino con el romero. Dejas reducir hasta que apenas quede un dedo de líquido, luego agregas el caldo y lo dejas hervir lentamente hasta que la salsa se espese. Cuélala y resérvala.
Mientras tanto, metes al horno los pimientos y las papas enteras a 220 °C. Cuando estén cocidos, pelas los pimientos, cortas las papas en cuartos, aliñas con aceite, sal, pimienta y perejil, y ya tienes una guarnición que no le envidia nada a ningún restaurante.
Lo último, y más importante, es el entrecot. Lo cocinas en una sartén bien caliente, vuelta y vuelta, y lo sirves enseguida con la salsa por encima. El resto es historia.

¿DÓNDE COMPRAR ENTRECOT?
No todos los supermercados lo tienen con ese nombre, así que conviene hablar con tu carnicero de confianza. Pide un rib-eye sin hueso, delgado, cortado entre las costillas.
Si el carnicero sabe lo que hace, entenderá a la primera. Busca un grosor de unos 2 centímetros como máximo. Si lo ves más grueso, es rib-eye. Si lo ves muy fino y con buena grasa entreverada, es tu día de suerte.
¿CÓMO ALMACENAR ENTRECOT CORRECTAMENTE?
Si vas a cocinarlo pronto, guárdalo en su empaque o en un recipiente hermético en la parte baja del refrigerador. Te durará unos tres días sin problema. Si prefieres congelarlo, envuélvelo bien en papel film, luego en una bolsa tipo zip.
Así aguanta hasta tres meses. Ya cocinado, guárdalo en un tupper en la nevera. Pero no lo congeles: pierde alma.
TRUCOS DE COCINA PARA UN ENTRECOT INOLVIDABLE
Sácalo del frío al menos media hora antes de cocinarlo. No lo pongas helado en la sartén, o se asustará. Sal y pimienta justo antes de cocinar, nada de marinar ni de manosear demasiado.
Y cuando lo sirvas, no olvides una buena salsa o un chorrito de jugo de cocción. Ah, y acompáñalo con un vino tinto que tú mismo te tomarías con gusto. El entrecot se lo merece.
Fuentes:
